Creo que una de las experiencias más complejas es estudiar en una universidad o instituto. Especialmente si eres de ciudades pequeñas y tienes que dejar el “nido”. Para nosotros es muuuy difícil, pues hay muchas cosas nuevas que tenemos que aprender – a veces a la mala – al irse a vivir a una ciudad nueva y desconocida.

Cosas simples para nosotros cuando estábamos en el liceo – y con nuestras familias – ya no son tan simples como universitario (mi ejemplo): El dinero, aquel al que nunca se le dio el valoren el pasado comienza a doler en el presente, ya que ahora CADA PESO VALE…si puedes comprar un producto más barato, se compra, si tienes que caminar para sacar fotocopias más baratas, se hace, si puedes caminar para ahorrar pasajes…se camina y así sucesivamente. Comida, movilización, fotocopias, todo lo que un estudiante necesita comienza poco a poco a movernos las neuronas y nos damos cuenta que este es otro mundo y la vida tal como la conocíamos ha dejado de existir…

Yo era de ir a comer completos y bebida cada semana con un amigo, en el primer año de estudiante universitario, lo cual se hizo tradición con el tiempo…Había dinero (se administraba bien), no estábamos en “crisis” y era barato…ahora eso es un recuerdo bastante lejano…ahora solo se promete que algún día se hará de nuevo…

Y eso es una de las cosas de las cuales uno se vuelve consciente: aquellos que viniendo de lejos tienen que llegar a pensiones, se vuelve una necesidad creciente el no sentirse solo…a muchos nos ha pasado que buscamos algo que hacer, sea en la U, con los amigos, en la biblioteca, a recorrer la ciudad o ir a comer o tomar (chelitas), algo con tal de no volver a la pensión, a encerrarse solo.

La soledad da riendas suelta algo muy importante: Ya no hay control parental. Y por una parte es bueno. Si la “tía de la pensión” no te molesta, la independencia brota y sientes que puedes hacer muchas cosas sin que te juzguen o te lo prohíban…”libertad” que puede hacer más pesada la carga de vivir solo (¿? ¿?,carrete,CARRETE!!!)

Sea cual forma de palear la soledad, se comienza a anhelar el hogar…aquel sentimiento tiene su “etapa de latencia”: a algunos comienzan a necesitar a su mamá o su casa a los pocos días de vivir solo, a otros se demoran un par de meses y otros quizás después de un semestre o en un año…pero hay algo en común…nacen las ganas de volver a sus tierras, ganas que aumentan cuando la fecha de viaje se hace más corta…

Otra cosa que se suma al peso que cargamos es la expectativa de las familias. Muchos quizá somos los “primeros hijos que van a estudiar a la universidad” o “el primero de la familia en estudiar en una estatal”, etc. Todo eso se vuelve una carga grande para nosotros, pues es en este momento en que nace en tu mente ese pequeño yo minúsculo (o vocecita en tu cabeza, como quieran) que te recordará hasta el día que termines de estudiar, del esfuerzo y sacrificio que nuestras familias hacen para que nosotros podamos estudiar con las mejores condiciones que ellos (nuestra familia) nos puede ofrecer. Eso no deja de ser bueno, pues para nosotros es una de las motivaciones que nos da fuerza para seguir adelante y no rendirnos tan fácilmente.

A pesar de todas las adversidades que hemos de vivir, hay algo positivo en todo esto y el cual se hará notar cuando retornamos la primera vez a nuestras casas. Sin contar la baja de peso característico por consecuencia de cocinar todos los días ó fideos o arroz con hamburguesa y una que otra chatarrita en la u (comida express), nuestros padres nos hacen notar algo importante…has madurado…vivir un nuevo mundo ayuda a “centrarse” (el carrete obviamente no se cuenta, ya que es tan esencial como estudiar), ser o más atento y cariñoso con la famlia y/o más precavido con los gastos, etc….

Vivir solo es un peso que menguará con el tiempo, ya que conociendo nueva gente y una mejor “calidad de persona” (Ampuero, 2009) que te ayude (a carretear, a estudiar, actividades varias) a pasar esos momentos aburridos y nostálgicos…planeando quizá en un futuro no muy lejano vivir con los compañeros de carrera y/o amigos que ayuden a no sentirnos tan solos….xD



Se que es un nuevo cambio el estudiar en otra ciudad, mucho más si en ella no conoces a nadie salvo a tus compañeros de carrera...Poco a poco nos desarrollamos en aquella ciudad tan desconocida para nosotros y nos sentimos a gusto de vivir allí...

Aquellas estrategias por mantenernos ocupados todo el día con tal de llagar tarde a la pensión - para todos los que estudiamos afuera - con el único fin de no sentirnos solos en "la pieza", llegar a descansar pero con pocas oportunidades de conversar con alguien...si, la vida viviendo solo es complicada, pero cuando logrado tener buenos amigos se busca vivir juntos, la vida como la vivimos - valga la redundancia - cambia. Ya que al vivir con más gente, no solo el sentimiento de soledad queda atrás, sino que se vuelve un reflejo de aquel hogar que tan lejos esta de nosotros - y todo los pro y contra que ello implica: cambiarse a una casa con más "vida", con amigos y amigas es un gran desafío ya que ahora hay que lidiar con más personas, lo que se traduce en respetar espacios propios, comunes, lo mío, lo tuyo y lo nuestro es...un poco dificil...

Solo un par de ejemplos: si viviendo solo antes no tenías que levantarme taan temprano para ducharte, ahora si quieres ducharte y llegar a tiempo a la U, hay que sacrificar una horita de sueño. Ya no podrás escuchar música a todo volumen pues molesta a los demás - y quizá no comparten tu gusto musical -, el aseo del "hogar" ya no se restringe a tu pieza, sino a la casa entera - incluyendo loza, basura,etc - y muchas coordinaciones de coordianaciones que se deben consensuar para funcionar sin mayor problema.
Quizá suene algo pesimista, pero la verdad es que vivir con gente que conoces y además existiendo vínculos sentimentales se vuleva aún más difícil...(ej yo, que vivo con mi polola xD!!!).

DESTAQUEMOS LO BUENO!!!!: no vives solo, tienes compañía para aquellos momentos en que no haces nada, compartir almuerzos y "onces" con un buen tema de conversación - que se alarga hasta que recordamos que tenemos otras cosas que hacer-, puedes tener un carrete sin salir, un asado, ver quizá los partidos de Chile acompañado, si estudian lo mismo se cuenta con apoyo para estudiar...uff, un sinfin de posibilidades. Ahora, para aquellos que viven con sus parejas es otro cuento adicional - que creo que no es taan necesario que se los explique o si??? xD, usen su imaginación - que puede romper la armonía dentro de esta "familia putativa".

Como conclusión puedo llegar a lo siguiente: Es preferible vivir con gente que conoces y te puede tender una mano en vez de vivir solo - con esa soledad que te "carcome el alma" jajaja (un poco exagerado). Y si el estimado lector estudia en una ciudad lejos de su hogar, vea la posibilidad de vivir con algún amigo/a que también sea de afuera, pues es un buen remedio cuando el vivir solo te ahoga...

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